Pi Day!


El mega buscador Google modifico la apariencia de su tradicional logo para celebrar el día π (pi). Pi es la relación entre la longitud de una circunferencia y su diámetro, en geometría euclidiana.

Es un número irracional y una de las constantes matemáticas más importantes. Se emplea frecuentemente en matemáticas, física e ingeniería. El valor numérico de π, truncado a sus primeras cifras, es el siguiente:


El valor de π se ha obtenido con diversas aproximaciones a lo largo de la historia, siendo una de las constantes matemáticas que más aparece en las ecuaciones de la física, junto con el número e. Por ello, tal vez sea la constante que más pasiones desata entre los matemáticos profesionales y aficionados. La relación entre la circunferencia y su diámetro no es constante en geometrías no euclídeas.El nombre π Letra griega pi. Símbolo adoptado en 1706 por William Jones y popularizado por Leonhard Euler.La notación con la letra griega π proviene de la inicial de las palabras de origen griego "περιφέρεια" (periferia) y "περίμετρον" (perímetro) de un círculo, notación que fue utilizada primero por William Oughtred (1574-1660), y propuesto su uso por el matemático galés William Jones (1675-1749), aunque fue el matemático Leonhard Euler, con su obra «Introducción al cálculo infinitesimal» de 1748, quien la popularizó. Fue conocida anteriormente como constante de Ludolph (en honor al matemático Ludolph van Ceulen) o como constante de Arquímedes (que no se debe confundirse con el número de Arquímedes).

Historia del cálculo del valor π

La búsqueda del mayor número de decimales del número π ha supuesto un esfuerzo constante de numerosos científicos a lo largo de la historia.

Algunas aproximaciones históricas de π son las siguientes:


Antiguo Egipto
Detalle del papiro Rhind

El valor aproximado de π en las antiguas culturas se remonta a la época del escriba egipcio Ahmes en el año 1800 a. C., descrito en el papiro Rhind, donde se emplea un valor aproximado de π afirmando que: el área de un círculo es similar a la de un cuadrado, cuyo lado es igual al diámetro del círculo disminuido en 1/9, es decir, igual a 8/9 del diámetro.

En notación moderna:











Entre los ocho documentos matemáticos hallados de la antigua cultura egipcia, en dos se habla de círculos. Uno es el papiro Rhind y el otro es el papiro de Moscú. Sólo en el primero se habla del valor aproximado del número π. El investigador Otto Neugebauer, en un anexo de su libro The Exact Sciences in Antiquity,describe un método inspirado en los problemas del papiro de Ahmes para averiguar el valor de π, mediante la aproximación del área de un cuadrado de lado 8, a la de un círculo de diámetro 9.Mesopotamia Algunos matemáticos mesopotámicos empleaban, en el cálculo de segmentos, valores de π igual a 3, alcanzando en algunos casos valores más aproximados, como el de 3 + 1/8.

Referencias bíblicas
Una de las referencias indirectas más antiguas del valor aproximado de π se puede encontrar en un versículo de la Biblia:


«Hizo fundir asimismo un mar de diez codos de un lado al otro, perfectamente redondo. Tenía cinco codos de altura y a su alrededor un cordón de treinta codos.»

I Reyes 7:23

Una cita similar se puede encontrar en II Crónicas 4:2. En él aparece en una lista de requerimientos para la construcción del Gran Templo de Salomón, construido sobre el 950 a. C. Ambas citas dan 3 como valor de π lo que supone una notable pérdida de precisión respecto de las anteriores estimaciones egipcia y mesopotámica.Método de Arquímedes para encontrar dos valores que se aproximen al número π, por exceso y defecto.

Método de aproximación de Liu Hui
Antigüedad clásica

El matemático griego Arquímedes (siglo III a. C.) fue capaz de determinar el valor de π, entre el intervalo comprendido por 3 10/71, como valor mínimo, y 3 1/7, como valor máximo. Con esta aproximación de Arquímedes se obtiene un valor con un error que oscila entre 0,024% y 0,040% sobre el valor real.
El método usado por Arquímedes era muy simple y consistía en circunscribir e inscribir polígonos regulares de n-lados en circunferencias y calcular el perímetro de dichos polígonos. Arquímedes empezó con hexágonos circunscritos e inscritos, y fue doblando el número de lados hasta llegar a polígonos de 96 lados.Alrededor del año 20 d. C., el arquitecto e ingeniero romano Vitruvio calcula π como el valor fraccionario 25/8 midiendo la distancia recorrida en una revolución por una rueda de diámetro conocido.

En el siglo II, Claudio Ptolomeo proporciona un valor fraccionario por aproximaciones:





Matemática china

El cálculo de pi fue una atracción para los matemáticos expertos de todas las culturas. Hacia 120, el astrólogo chino Chang Hong (78-139) fue uno de los primeros en usar la aproximación, que dedujo de la razón entre el volumen de un cubo y la respectiva esfera inscrita. Un siglo después, el astrónomo Wang Fang lo estimó en 142/45 (3,155555), aunque se desconoce el método empleado. Pocos años después, hacia 263, el matemático Liu Hui fue el primero en sugerir que 3,14 era una buena aproximación, usando un polígono de 96[8] o 192[6] lados. Posteriormente estimó π como 3,14159 empleando un polígono de 3.072 lados.

A finales del siglo V, el matemático y astrónomo chino Zu Chongzhi calculó el valor de π en 3,1415926 al que llamó «valor por defecto» y 3,1415927 «valor por exceso», y dio dos aproximaciones racionales de π: 22/7 y 355/113 muy conocidas ambas, siendo la última aproximación tan buena y precisa que no fue igualada hasta más de nueve siglos después, en el siglo XV.

Ver información completa en wikipedia / www.VisionFederal.com

Soñador, una historia real

Tan solo unos minutos de una película, encontrada sin querer haciendo zapping alcancen para despertar en el corazón los deseos avivar las esperanzas dormidas.
¿Cuánto se puede con los deseos y el amor…? Todo.

Ganas de dejar el pasado atrás y comenzar la historia de nuevo. Olvidar lo negativo para comenzar a creer que se puede. Mirar los ojos de un niño y dejarse llevar por su inocente confianza de que lo inalcanzable es posible.
Y así ir desempolvando las ganas y sacudiendo el desaliento.
Ganas de llegar primero a la meta y volver a apostar por los sueños perdidos.
Volverse a poner de pie y mirar el horizonte con posibilidades…

Y de de repente, hilvanar historias, creencias y anhelos y darse cuenta de que eso se trata también la cuaresma… de comenzar a creer de nuevo. De que se puede ganar y salir primero, de que no todo está perdido, que la historia no está del todo escrito, de que somos protagonista y que la historia la hacemos cada uno, cada día con cada deseo llevado a cabo con esperanza…

Ojalá haciendo zapping se topen como yo, con algo que los sacuda desde adentro para poder pasar en limpio algunos ítems de la vida… ojalá esta cuaresma nos encuentre haciendo zapping y disponibles al Espíritu que siempre habla…

Dreamer…

El establo de la familia Crane lleva años vacío, sin caballos, debido a los problemas financieros. Pero cuando la yegua Sonya se rompe una pierna durante una carrera y su dueño decide sacrificarla, Ben Crane (Kurt Russell) decide comprarla y salvarla de una muerte segura. A partir de aquí empezará una entrañable relación entre la yegua y la hija de Ben, Cale (Dakota Fanning), que hará que los ánimos de la familia den un giro inesperado.

Brillantemente dirigida por el debutante John Gatins, y con un reparto lleno de estrellas: Kut Russell (Death Proof), Dakota Fanning (La guerra de los mundos), Kris Kristofferson (Blade), Freddy Rodríguez (Planet Terror), Luís Guzmán (Fast Food Nation), Elisabeth Sue (Leaving Las Vegas) y David Morse (La Roca).

Día internacional de la mujer, marzo 8 / II Parte

El proceso que llevó a Cecilia Grierson Duffy a estudiar Medicina, crea un cambio tanto en Argentina como en América Latina, en las décadas del ´70 y 80 del siglo XIX, mediante leyes y reformas, para el acceso de mujeres a la educación.

Cecilia Grierson Duffy nació en Buenos Aires, el 22 de noviembre de 1859.

Pasó la mayor parte de su niñez en el campo, primero en Uruguay y más tarde en la estancia paterna de Entre Ríos.
Cuando su padre murió, debió viajar a Buenos Aires en procura de sustento para su madre y sus pequeños hermanos. Como era menor de edad, el gobierno le entregaba el sueldo a su madre.
Una vez superada la desgracia familiar, volvió a Buenos Aires e ingresó en la escuela Normal de Señoritas Nº 1.
Por esos años se habían creado los colegios y liceos para señoritas, con el objetivo de formar "buenas y dignas esposas y madres".

El programa de estudios era elemental y se circunscribía a la enseñanza de lectura y escritura y a conocimientos simples de aritmética y lenguaje.
Domingo Sarmiento, en ese momento, Director de Escuelas, la designó maestra en la Escuela Mixta de San Cristóbal.

En 1882, decidió seguir Medicina.

Una jugarreta legal impedía el ingreso de mujeres a la Facultad de Medicina. En una valiente nota, solicitó permiso y logró autorización. Tenía tan solo 23 años.

Que una mujer estudiara Medicina era algo absolutamente novedoso, transgresor y también, ilegal.

La Facultad hasta entonces, estaba vedada a las mujeres. No estaba bien visto que una mujer estuviera en contacto con cuerpos, aunque fuera para intentar curarlos. Por lo que estudió en un ambiente adverso, cargado de prejuicios.

En 1885, fue nombrada Ayudante del Laboratorio de Histología y practicante en la Atención Pública.
En 1886 se presentó en la "Casa de Aislamiento" debido a la epidemia de cólera que ocurría en Buenos Aires.

Comenzó allí a ver la necesidad de profesionalizar al personal auxiliar médico, medida de vanguardia para la Argentina de entonces, iniciando la enseñanza de la enfermería a partir de las nuevas tendencias europeas y fundamentalmente británicas.

No descansó hasta fundar la primera Escuela de Enfermeras del país, que hoy lleva su nombre.
Las aspirantes a enfermeras recibían instrucción sobre puericultura, primeros auxilios y cuidados de pacientes.
En 1889 se convirtió en la primera mujer de nuestro país en recibir el título en Medicina y la primera en graduarse en Sudamérica.
Su estilo era funcional: lo que aprendía, lo enseñaba y escribía, como forma de prolongar la docencia.

En 1892 creó la Sociedad Argentina de Primeros Auxilios. Paralelamente, dictaba clases de Anatomía en la Academia de Bellas Artes y atendía gratuitamente, en su consultorio psicopedagógico, dedicado a la niñez con retardo mental.
Promovió la enseñanza de la puericultura y fue precursora de la enseñanza a ciegos y sordomudos.

Introdujo en Argentina material didáctico.
En 1901 fundó la Asociación Obstétrica Nacional.

Fiel a su estilo, la acompañó con la creación de la Revista Obstétrica, destinada a ofrecer a las parteras argentinas un enfoque científico y médico para una profesión que tradicionalmente estaba en manos de matronas.
En 1902 fundó la Sociedad de Economía Doméstica que sería la antecesora de la Escuela Técnica del Hogar.

Enviada a Europa por el gobierno para conocer la realidad educativa del Viejo Continente, Grierson propuso cambios en los currículos de las escuelas profesionales argentinas, y publicó el libro Educación Técnica de la Mujer.
En 1907, en el Liceo de Señoritas de la Capital, enseñó “Ciencia Doméstica”.
Como resultado de sus observaciones, el Consejo Nacional de Educación organizó el plan de estudios para las escuelas profesionales, y fue considerada una representante de un feminismo equilibrado y práctico.

En 1904 y 1905 dictó, en la Facultad de Medicina de Buenos Aires, los primeros cursos de Kinesioterapia, que constituyeron el antecedente más importante de la Kinesiología.
La vida y trayectoria de esta mujer visionaria, tuvo múltiples facetas.
No sólo fue la primera médica de su época, sino que fue activa participante en los primeros años del Partido Socialista Argentino, fundado en 1896.

Cecilia Grierson ejerció la medicina como un apostolado social y extendió ese compromiso al terreno de la política y del feminismo. Integró el histórico grupo de mujeres socialistas compuesto por Alicia Moreau de Justo, Elvira Rawson y Julieta Lanteri, pioneras en la defensa de los derechos civiles y políticos de las mujeres.
Este grupo propuso reformas al Código Civil y demandó una educación moderna y acceso de las mujeres al trabajo.

En 1899, asistió al Congreso Internacional de Mujeres de Londres, que la nombró vicepresidente. Asistió al Primer Congreso Femenino Internacional, convocado por la Asociación de Mujeres universitarias, efectuado en el Centenario de la Revolución de Mayo.
Cuando se jubiló, se fue a vivir a la localidad de Los Cocos, en Córdoba, a la que donó una escuela y una casa de descanso para el profesorado y gente del arte.
Sólo se le reconocieron 22 años de servicio de los 25 de ejercicio de la medicina y 45 que llevaba trabajados como docente.

Pudo subsistir con una modesta pensión de gracia. Pero el hecho que más le dolió fue que nunca pudo ejercer una Cátedra en la Facultad de Medicina.

“Entre las muchas contrariedades sufridas en mi vida –dijo, ya anciana-, debo aclarar que siendo médica diplomada, intenté inútilmente ingresar al Profesorado de la Facultad en la Sección en la que podía enseñar [...]”

No era posible que a la mujer que tuvo la audacia de obtener en nuestro país el título de médica cirujana, se le ofreciera la oportunidad de ser Jefa de Sala, Directora de algún Hospital, médica escolar, o la posibilidad de ser Profesora de la Universidad.

"Fue únicamente a causa de mi condición de mujer (según refirieron oyentes de los miembros de la mesa examinadora) que el jurado dio en este concurso de competencia por examen, un extraño y único fallo: no conceder la cátedra ni a mí ni a mi competidor, un distinguido colega.
Las razones y los argumentos expresados en esa ocasión llenarían un capítulo contra el feminismo, cuyas aspiraciones en el orden intelectual y económico he defendido siempre”.
Con claridad meridiana, Grierson definió esta discriminación como una típica agresión contra el feminismo.
Pero la posteridad no le fue ingrata.

En la actualidad, la obra de Cecilia Grierson vive en la Argentina:
en su memoria, la actual Escuela Superior de Enfermería se denomina “Cecilia Grierson”, así como una calle, varios centros educativos y hospitales, como el de La Pampa y el de Guernica.
Falleció en Buenos Aires, el 10 de abril de 1934.


Centro de información y documentación de Isis Internacional, Cecilia Grierson Universidad de San Andrés
Mujeres Hoy

Día internacional de la mujer, 8 de marzo / I parte

El Día Internacional de la Mujer se celebra el día 8 de marzo y está reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En este día se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo integro como persona. Es fiesta nacional en algunos países.

La idea de un día internacional de la mujer surgió al final del siglo XIX, en plena revolución industrial y durante el auge del movimiento obrero. La celebración recoge una lucha ya emprendida en la antigua Grecia por Lisístrata, quien empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra, y que se vio reflejada en la Revolución francesa: las mujeres parisienses, que pedían "libertad, igualdad y fraternidad", marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino, pero no fue sino hasta los primeros años del siglo XX cuando se comenzó a proclamar, desde diferentes organizaciones internacionales de izquierda, la celebración de una jornada de lucha específica para la mujer y sus derechos.

Aquí mi homenaje a una de las más notables mujeres argentinas!

Cecilia Grierson Duffy
argentina

1859 – 1934

En 1878 se fue al campo a luchar contra el analfabetismo como profesora. En 1882 fue la primera mujer médica diplomada de la Universidad Nacional de Buenos Aires, pero tuvo que esperar más de cinco años hasta que le permitieron ejercer la profesión. Cuando lo consiguió trabajó en hospitales públicos y dispensarios de barrios marginales. Fue fundadora del movimiento feminista en la Argentina.
Fue la primera médica argentina, graduándose el 2 de julio de 1889 en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires, a los 30 años.




Completó su carrera en el plazo normal de seis años. Durante su transcurso fue Ayudante del Laboratorio de Histología, al tiempo que realizaba la práctica hospitalaria en la Asistencia Pública. Incluso antes de recibirse en 1886, fundó la Escuela de Enfermeras del Círculo Médico Argentino. Apenas recibida se incorporó al Hospital San Roque (luego Ramos Mejia) dedicándose a la ginecología y obstetricia. En 1891 fue uno de los miembros fundadores de la Asociación Médica Argentina. En 1892 colaboró con la realización de la primera cesárea que tuvo lugar en la Argentina y dos años depues, en 1894, se presentó en el concurso para cubrir el cargo de profesor sustituto de la Cátedra de Obstetricia para Parteras. El concurso fue declarado desierto, porque en aquellos tiempos las mujeres todavía no podían aspirar a la docencia universitaria.
La actividad de la doctora Cecilia Grierson fue intensa e ininterrumpida hasta su fallecimiento, el 10 de abril de 1934. En 1892 fundó la Sociedad Argentina de Primeros Auxilios. En 1897 publicó 'Masaje Práctico', un libro precursor de la técnica kinesiologica y pese a la inhibición que recaía sobre las profesionales médicas de su sexo, de alguna manera ejerció la docencia universitaria, dictando cursos sobre 'Gimnasia Medica y Kinesioterapia' en la Facultad de Medicina (entre 1904 y 1905) y desempeñándose como adscripta a la Cátedra de Física Médica y Obstetricia. En 1899 viajó a Europa para desempeñar en Londres la vicepresidencia del Congreso Internacional de Mujeres y luego realizar, durane cinco meses en Paris, cursos de perfeccionamiento en Ginecología y Obstetricia . Antes de regresar a la Argentina visito clínicas y establecimientos hospitalarios de renombre en Viena, Berlin y Leipzig.

En 1900 fundó el Consejo Nacional de Mujeres y la Asociación Obstétrica Nacional. Diez años después, presidió el Congreso Argentino de Mujeres Universitarias y se destacó en la Comision de Sordomudos del Patronato de la Infancia y en numerosos cargos y misiones que le encargaran las autoridades.
Al final de su vida, Cecilia Grierson sufrió la pobreza y debió sobrevivir con una magra jubilación. Sin embargo, eso no fue obstáculo para que donara al Consejo Nacional de Educación, poco antes de morir, su propiedad en la localidad de Los Cocos (Córdoba) donde luego se construyó la Escuela Nro 189 que lleva su nombre.

Febrero generoso

No fuiste un mes. Tampoco una sucesión de días. Fuiste un plus, un remanso, un regalo extra para disfrutar del tiempo de descanso, una fiesta para disfrutar de la fiesta. Un lujo.
Fuiste eso que deseamos con mucha imaginación todo el año…con tu partida se quedan los recuerdos de días de festejar el amor y mañanas de estudio… fuiste el inicio de las dietas obligadas y de cortes de pelo renovadores…
Fuiste tan generoso que hasta nos trajiste alguien bueno en quien descansar…
Tuvimos la experiencia de valijas que se guardaron y otras que volvieron a salir. Tuvimos visitas insospechadas y recuerdos del pasado que no queremos recordar. Tuvimos muchos cumpleaños queridos y otros no tanto.
Con vos se va la belleza de una ciudad vacía para disfrutar a destajo y el recuerdo de la espera del tan ansiado “fresco” después del agobio.
Tus días fueron variados y consecutivos: sol, sol, sol, lluvia, lluvia, lluvia. En cambio tus noches fueron increíblemente despejadas y maravillosas y supieron cargarse del aroma generoso de mis “damas” que se entregaron en grupo, para causar comentarios.
Tuviste tus peores días naturales llenos de milímetros de agua caída y movimientos sísmicos. Dejaste secuelas por donde quisiéramos mirar. Tenemos daños y necesidades para movilizar nuestro corazón de cuaresma para tirar para el techo.
Así pasaste entre nosotros y así te fuiste. Me encantaste, volvé, te espero así de generoso y encantador.
Bueno…Ya llegó marzo para ponernos en guardia, ya acabas de quedar en el recuerdo
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